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El proyecto pretende recuperar los crustáceos, insectos y aves protegidas de la zona

 

La Universidad de Vigo sembrará en abril unas 60.000 pulgas de mar en la playa de A Ladeira. Los muestreos previstos para verano permitirán conocer la viabilidad de esta y otras especies que han desaparecido en la mayoría de los arenales de la margen sur de la ría de Vigo por las malas prácticas del hombre y la contaminación.

 

La intervención forma parte del experimento pionero, coparticipado por el Concello de Baiona, que arrancó en septiembre con la intención de recuperar la biodiversidad de este arenal. Entonces se sembraron unas 20.000 pulgas marinas recolectadas en playas de la ría en las que todavía se mantienen poblaciones saludables, recordó ayer el profesor de Ecología y Biología Animal Mariano Lastra Valdor, que está al frente del proyecto. Desde entonces, indica, se han realizado siembras cada dos meses, «pero el mal tiempo y los temporales es posible que hayan afectado a algunas de estas repoblaciones».

 

En el Plan de recuperación de la biodiversidad de especies supramareales, la prioridad es salvaguardar las macroalgas, «que son como la hierba de una pradera y el alimento de la biodiversidad, y repoblar la zona con Talitrus saltator, que es el nombre científico de la pulga de mar.

 

El análisis de los resultados de los muestreos estivales, avanza el profesor, permitirá conocer el estado de la recuperación de otras especies que también han desaparecido de la mayor parte de las playas de la zona, como el vistoso escarabajo tigre o la Eurynebria complanata, incluida en la lista de especies en peligro de extinción, o el chorlitejo patinegro. Lastra advierte que «la presencia de estas especies es importante dado que son indicadores naturales de salud ambiental».

 

Confirma que los eventos contaminantes «han sido eliminados en gran medida de las playas de la ría de Vigo». Pero no todos: «La principal agresión que sufren estos hábitats es la retirada de grandes cantidades de macroalgas, que representan no solo su principal fuente de alimento, sino también su principal hábitat y zona de refugio y se sigue practicando». Su retirada, apunta, «sobre todo cuando se realiza de forma mecánica, implica la total destrucción de la cadena alimenticia». El grupo de trabajo retomará las siembras de pulgas de otras playas la semana que viene. Lo harán de noche «porque es cuando son más activas y tienen menos problemas de orientación y de búsqueda de su hábitat óptimo».

 

La concejala de Medio Ambiente, María Iglesias, valoró el impacto del plan «como parte de nuestra filosofía de crear espacios saludables» y recordó que Baiona lidera planes pioneros como las playas sin humo o las campañas de prevención solar. «Las banderas azules que ondean en nuestras playas y puertos cada verano son fruto de esta apuesta», dijo.

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